Winning Houston
Hola amigos, ¿cómo están? Espero que se encuentren muy bien.
Después de nuestro tiempo en Puerto Rico, continuamos nuestro viaje hacia Houston, Texas, donde estuvimos sirviendo del 7 al 17 de junio. Esta fue la última etapa de este recorrido, y quiero compartirles un poco más sobre todo lo que vivimos durante estos días.

Fuimos invitados por amigos que forman parte de un movimiento llamado Winning Houston (“Ganando Houston”), una iniciativa que busca unir iglesias, ministerios y creyentes de toda la ciudad para aprovechar las oportunidades que brinda la Copa del Mundo y compartir el evangelio con la comunidad.
Junto a Iván participamos en diferentes actividades durante esos días. Una de ellas fue colaborar con Nadia, una joven de origen uzbeko que vive en Estados Unidos desde pequeña y que dedica gran parte de su tiempo a brindar clases de fútbol a niños latinos de sectores vulnerables.
Su deseo es ofrecer oportunidades a quienes no tienen acceso a clubes deportivos formales. Fue una bendición poder servir junto a ella y ver cómo el deporte puede abrir puertas para impactar vidas, crear vínculos y acompañar a niños y familias.

También tuvimos la oportunidad de colaborar con una iglesia local que impulsó un proyecto muy especial: la construcción de un arco de fútbol que busca ingresar al récord Guinness como el más grande del mundo.
Este proyecto se convirtió en una plataforma para reunir familias, jóvenes, iglesias y miembros de la comunidad alrededor de actividades recreativas, generando oportunidades para compartir el evangelio y establecer nuevas conexiones con las personas que se acercaban.

Además, participamos en la preparación de un nuevo espacio deportivo para una iglesia local. Ayudamos en diferentes tareas prácticas relacionadas con la instalación de las canchas y luego fuimos parte de la inauguración. Este lugar será utilizado durante todo el año para conectar con niños, jóvenes y familias de la comunidad, usando el deporte como una herramienta para acompañar y formar personas.
Aunque algunos eventos evangelísticos tuvieron que ser cancelados debido a las fuertes lluvias y al riesgo de inundaciones en la ciudad, Dios nos permitió aprovechar cada oportunidad para servir, aprender y ver de cerca el trabajo de diferentes ministerios deportivos que se están realizando en Houston.
Al mirar hacia atrás, vemos que Houston fue solamente una parte de algo mucho más grande que Dios nos permitió vivir durante estas semanas. Cada lugar tuvo desafíos distintos, pero en todos pudimos experimentar la misma fidelidad del Señor.
Un nuevo desafío: Sudáfrica 🇿🇦
Después de este tiempo de viajes, servicio y aprendizaje, tengo una nueva noticia.
Fui aceptado en la International Sports Leadership School (ISLS) en Sudáfrica, un programa intensivo de tres meses enfocado en liderazgo y ministerio deportivo.
Este programa busca equipar líderes que desean generar un impacto duradero en sus comunidades a través del deporte. Cada año participan jóvenes líderes y entrenadores de diferentes partes del mundo, seleccionados mediante un proceso donde se evalúan aspectos como el liderazgo, el carácter, el compromiso con el servicio y la pasión por impactar vidas.
Estoy muy agradecido por esta oportunidad y expectante por todo lo que Dios pueda hacer durante este nuevo tiempo de formación.
Les pido que puedan acompañarme orando por esta nueva etapa: por la preparación, por las personas que voy a conocer, por todo lo que Dios quiera enseñar y por cada puerta que Él pueda abrir.
También si tienen preguntas sobre cómo es el proceso, el viaje o cualquier detalle de esta nueva etapa, pueden escribirme. Será una alegría poder compartir más con ustedes.
Gracias por acompañarme en este camino y por ser parte de todo lo que Dios está haciendo.